Depresión y su relación con el sistema límbico

Mtra. María Iovanna Bravo Hernández
Mtra en Neuropsicología
13 años con experiencia docente y Psicóloga Educativa a nivel preescolar, secundaria y media superior en Instituciones públicas y privadas.
11 años con experiencia docente en nivel superior en instituciones privadas.
11 años como responsable del Departamento Psicopedagógico en nivel básico.
9 años como Psicoterapeuta privado.
2 años como coordinadora de la Licenciatura de Psicología en la Universidad del valle de Puebla y Responsable del Centro de Atención Psicológica de la misma Institución.
La depresión es uno de los trastornos mentales más comunes y debilitantes, caracterizado por un estado emocional de tristeza profunda y la pérdida de interés en actividades cotidianas (Organización Mundial de la Salud [OMS], 2020). Su origen es multifactorial, involucrando factores genéticos, ambientales, y neurobiológicos. Dentro de estos últimos, el sistema límbico juega un papel fundamental al regular emociones y comportamientos. Este sistema incluye estructuras cerebrales como la amígdala, el hipocampo y el hipotálamo, que están íntimamente relacionadas con la respuesta emocional y los estados de ánimo (García et al., 2018).
La amígdala, en particular, es crucial en la percepción y la respuesta a estímulos emocionales, especialmente aquellos relacionados con el miedo y el estrés. En personas con depresión, la amígdala tiende a mostrar una actividad hiperactiva, lo cual se asocia con la intensidad de los síntomas depresivos (Sánchez-Pérez & López-Cano, 2021). Además, el hipocampo, una estructura clave para la memoria y el aprendizaje, se ve afectado en la depresión crónica, presentando un volumen reducido que está asociado con el deterioro cognitivo y la memoria, lo cual puede contribuir a los sentimientos de desesperanza y baja autoestima
característicos del trastorno (Hidalgo et al., 2019).
El hipotálamo, encargado de la regulación de funciones autónomas y del equilibrio hormonal, también está involucrado. En casos de depresión, se observa una disfunción en el eje hipotálamo-pituitario-adrenal (HPA), que conduce a niveles elevados de cortisol, una hormona del estrés, lo cual agrava los síntomas depresivos y la sensación de estrés continuo en los pacientes (OMS, 2020). Este desequilibrio hormonal afecta no solo el estado emocional, sino también la capacidad del cerebro para regenerarse y adaptarse, disminuyendo la neurogénesis en el hipocampo (García et al., 2018).
En conclusión, la depresión está profundamente relacionada con alteraciones en el sistema límbico. Comprender estas bases neurobiológicas no solo ayuda a explicar la sintomatología de este trastorno, sino que también orienta el desarrollo de tratamientos más efectivos y personalizados. Las investigaciones futuras deben centrarse en cómo la neuroplasticidad y la regulación emocional pueden ser moduladas para prevenir y tratar eficazmente la depresión.
Referencias Bibliográficas
García, M., Rodríguez, L., & Pérez, J. (2018). *Neurociencia y emociones: Un análisis del sistema límbico en la depresión*. Editorial Científica.
Hidalgo, C., Torres, F., & Morales, R. (2019). Reducción del hipocampo y su impacto en la memoria en pacientes con depresión. *Revista de Neurociencia y Salud Mental*, 13(2), 115-130.
Organización Mundial de la Salud. (2020). *Depresión: Datos y estadísticas*. OMS.
https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/depression
Sánchez-Pérez, A., & López-Cano, M. (2021). Actividad de la amígdala y su relación con el estrés en pacientes depresivos. *Psicología Clínica y Neuropsiquiatría*, 5(1), 42-53.

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